Este concepto también ha sido diferencial del Sanatorio Americano, pero hay que profundizarlo, coinciden las autoridades de la institución. Defender siempre el trato humano, personalizado, paradigma que ha sido mérito de los mandos medios y de quienes están en contacto directo con el paciente y su familia. Es una de las improntas del sanatorio que requiere una mejora continua, y en esa búsqueda de la calidad se buscará la acreditación internacional, de la que hoy carece el SASA y que es especialmente valorado en el mundo.

















